Ruta del vino de Salta
A comienzos del desarrollo del enoturismo en el Norte Argentino, Salta y Tucumán no contaban con un producto turístico vitivinícola estructurado, con identidad definida, hoja de ruta estratégica ni criterios comunes de calidad. El escenario mostraba potencial, pero también dispersión.
Como señala Bernardo Racedo Aragón, Ministro de Turismo de Salta y Tucumán durante más de 17 años: “El sector bodeguero acompañaba el proceso, pero el diagnóstico era desparejo. Algunas bodegas marcaban un camino, aunque no existía un proyecto común, sino estrategias individuales.”
El riesgo era claro: avanzar con acciones aisladas, sin articulación ni visión sistémica, limitando el impacto regional. El verdadero desafío no era promocionar bodegas, sino construir un producto territorial.
Desde Dolores Lavaque Studio asumimos el rol de arquitectura técnica y estratégica del proyecto, aplicando nuestro modelo de planificación rigurosa, mirada sistémica y ejecución concreta.
El trabajo en los Valles Calchaquíes se basó en:
- Definición de un horizonte común para el desarrollo del enoturismo
- Construcción de una agenda de trabajo ordenada y viable
- Establecimiento de bases técnicas y conceptuales para la Ruta del Vino
- Articulación entre sector público y privado
- Acompañamiento en la implementación sostenida del proyecto
En palabras de Racedo Aragón: “Dolores aportó a fortalecer una estrategia colectiva y conducente al desarrollo de un producto cuyo objetivo final fue la Ruta del Vino”, y destaca además que: “En Salta empezamos de cero. Dolores permitió poner un horizonte, una agenda de trabajo y las bases fundamentales para que hoy ese producto fluya y camine”.
El punto de inflexión fue pasar de esfuerzos individuales a una estrategia compartida. El resultado fue la consolidación de un producto enoturístico estructurado, sostenible y competitivo a nivel nacional e internacional.
Agrega Bernardo Racedo Aragón: “Dolores fue un pilar fundamental en la generación de la Ruta del Vino, tanto en Salta como en Tucumán”, señala y destaca que: “Su profesionalismo permitió consolidar lo que hoy nos enorgullece tener en el Norte: un producto vitivinícola visitado por millones de personas”. Sobre el proceso, afirma: “Nuevamente planificación, nuevamente orden, nuevamente ejecución… así se fue armando la Ruta del Vino”.
Este caso demuestra que el desarrollo turístico no es casualidad, es visión estratégica, coordinación colectiva y ejecución consistente en el tiempo.
En Dolores Lavaque Studio diseñamos proyectos que trascienden coyunturas y transforman territorios en identidad, orgullo regional y desarrollo sostenible.